El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una condición neurobiológica que afecta tanto a niños como a adultos, caracterizada por síntomas persistentes de inatención, hiperactividad e impulsividad. Reconocer y entender el TDAH es fundamental para abordar sus efectos en la vida diaria y ofrecer un tratamiento adecuado.
¿Qué es el TDAH?
El TDAH se manifiesta de manera diversa en cada persona, aunque suele detectarse en la infancia, antes de los 12 años. Los niños con TDAH enfrentan dificultades en el entorno escolar y social, como problemas para concentrarse, esperar su turno o mantener el control de sus impulsos. Estas conductas no solo afectan su rendimiento académico, sino también sus relaciones con compañeros y adultos.
En casa, las familias suelen observar problemas para seguir rutinas, completar tareas sin distracciones y manejar el estrés. Es común que los niños con TDAH presenten comportamientos impulsivos que generen conflictos familiares y dificultades para relajarse o dormir.
Síntomas del TDAH
Los síntomas del TDAH se agrupan en tres categorías principales:
1. Inatención
• Dificultad para concentrarse en tareas o juegos.
• Tendencia a distraerse fácilmente por estímulos irrelevantes.
• Olvidos frecuentes en actividades cotidianas.
• Problemas para organizarse y completar tareas escolares o domésticas.
2. Hiperactividad
• Movimiento constante, incluso en situaciones inapropiadas.
• Incapacidad para participar en actividades tranquilas.
• Hablar en exceso o interrumpir conversaciones con frecuencia.
3. Impulsividad
• Actuar sin pensar en las consecuencias.
• Dificultad para esperar turnos en juegos o actividades grupales.
• Respuestas precipitadas en conversaciones o juegos.
TDAH y Condiciones Asociadas
El TDAH suele coexistir con otros trastornos, lo que complica su manejo:
• Ansiedad: Cerca del 25 % de las personas con TDAH también presentan trastornos de ansiedad, que pueden intensificar los problemas de inatención.
• Depresión: Los niños con TDAH tienen un riesgo elevado de desarrollar depresión debido a las dificultades sociales y académicas que enfrentan.
• Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): La impulsividad del TDAH puede agravar los comportamientos obsesivos del TOC.
• Trastornos del sueño: Problemas para conciliar el sueño o descansar adecuadamente agravan los síntomas del TDAH.
• Dislexia: Muchos niños con TDAH también enfrentan dificultades de aprendizaje, como la dislexia.
Tratamiento y Apoyo
El diagnóstico y el tratamiento del TDAH requieren un enfoque multidisciplinar que puede incluir terapia psicológica, apoyo educativo y, en algunos casos, medicación. La colaboración activa de padres, educadores y terapeutas es clave para crear estrategias que ayuden a los niños a manejar sus síntomas y a desarrollar sus habilidades sociales y académicas.
En la consulta de Isabel Romero psicóloga, las personas con TDAH pueden superar los desafíos de esta condición y alcanzar su máximo potencial, tanto en la infancia como en la vida adulta. Si sospechas que tú o tu hijo podríais tener TDAH, consúltame como profesional en psicología sanitaria para obtener una evaluación detallada y personalizada. ¿Hablamos?