Siempre he sabido que mi camino era ayudar a los demás. Desde que lancé mi primer negocio, la guardería “Los Pequeñines”, hasta que me especialicé en terapia para familias. Ahora como psicóloga en Estepona pongo todas mis herramientas a tu disposición.

Psicóloga en Estepona especializada en familias

Me licencié en Psicología en la Universidad de Málaga en 2001 y seguidamente hice el Máster en Psicología Clínica y de la Salud en Granada. Ya desde mis prácticas en el Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga estuve en contacto con enfermos mentales graves.

A partir de ahí he seguido formándome en los temas que más surgían en consulta para poder dar el mejor servicio: neuropsicología infantil, autismo, atención temprana, maltrato, hipnosis, mindfulness…


Mi principal corriente de trabajo es la cognitivo-conductual pero me gusta contar con herramientas de otras corrientes psicológicas para lo que a algunos pacientes les funciona muy bien a otros, quizás no. De ahí que considere importante tener un amplio abanico de recursos.

Mi trabajo como psicóloga en Estepona me ha llevado a especializarme en niños y adolescentes. Abordo trastornos del espectro autista, también trabajo con niños con TDHA, inteligencia límite, ansiedad, manías, obsesiones y más.

Cuando trabajo con niños y adolescentes también trabajo con sus padres. Es la mejor forma de que haya una mejoría real y sostenible. Porque lo que le ocurre a nuestros hijos suele estar relacionado con algún asunto familiar de base que es imprescindible tratar, si de verdad queremos ayudar a los más pequeños.

En las sesiones os explicaré cómo la conducta de un miembro de la familia influye en las emociones y conductas del resto y os daré herramientas prácticas para cambiar y mejorar las dinámicas y la comunicación entre vosotros.


Comparto contigo mi “porqué”

Siempre digo que cómo más aprende un niño es observando a sus figuras de apego. No hay mejor forma de enseñar que dando ejemplo.

Por eso puedo decir que, si hoy en día yo soy psicóloga en Estepona, es en gran medida por mi madre, Catalina. De pequeña yo veía a mi madre ayudar a mis abuelos que padecían de Parkinson y Alzheimer. Ahí descubrí lo gratificante que es ayudar a los demás.

Mi madre pasaba bastante tiempo fuera de casa, tanto atendiendo a los abuelos, como trabajando en el campo. Mi padre tenía muchos problemas emocionales, así que yo me quedaba en casa aprendiendo a autogestionarme, que no es poco.

Si a todo esto le sumamos que sufrí bullying de pequeña en el colegio, pues no es de extrañar que me refugiara en la psicología para poder ayudarme a mí misma y a los demás.


Mi lema es que la solución a los problemas está dentro de nosotros, sólo necesitas mirar y escuchar con atención.

De todo se sale: valentía, superación y resiliencia

La vida nos trae situaciones que nos ponen a prueba. Yo he tenido que superar unas cuantas:

  • Para poder ser mamá recurrí a tratamientos de fertilidad asistida. No fue a la primera pero, finalmente, llegó Isabel Catherine, mi hija mayor. Y sorprendentemente Helena, mi segunda hija, llegó de forma natural
  • Tuve que cerrar mi guardería infantil después de 8 años de entrega y dedicación Esa etapa llegó a su fin y me dejó todo un mar de experiencias y aprendizajes. El mejor…El poder ayudar a las familias en el cuidado de sus pequeños en esa etapa tan delicada a nivel emocional.
  • Toda mi familia (con mi madre de 84 años incluida) tuvimos que empezar de cero en UK Fue una decisión estratégica y necesaria que supuso un gran ajuste para todos. El principio fue difícil pero finalmente nos adaptamos y construimos una vida maravillosa allí: una casa estupenda, buenos amigos, educación británica para mis hijas…
  • Tanto yo como mi hija sufrimos de bullying Gracias a mi formación y experiencia como psicóloga pude sanar mis heridas ya de adulta y mi hija contó con mi apoyo y el de un profesor maravilloso que tuvo. ¡Qué importante la colaboración del centro educativo cuando ocurren estos problemas! Siempre hay alguien con quien puedes contar. ¡Búscalo!
  • Mi madre sufrió un Ictus y hace dos años ya que falleció Cuidar de mi madre enferma y atravesar el duelo de su muerte es, quizás, junto con mi maternidad, la experiencia más desgarradora y transformadora que me ha tocado vivir hasta la fecha. A día de hoy atesoro sus últimos 10 años viviendo con nosotros como un gran regalo tanto para mí como para mis hijas.
Estoy segura de que tú también tendrás una larga lista de historias de superación que contarme, si decides que sea tu psicóloga en Estepona. ¡Soy toda oídos!